sábado, 9 de agosto de 2025

¡HORRIBLE NOCHE!

A LA ÚLTIMA NOCHE DE AGOSTO DEL AÑO 1813!

Rojo está el ancho espacio de los cielos; cuanto la vista abarca rojo está, y, más que la tierra, espanta el encendido firmamento. La luz lo invade, sin luna que ilumine las tinieblas. ¡Cuan fatídica! Las nubes se agolpan candentes, como si la noche se hallara en dominio de una infernal potestad.

¡HORRIBLE NOCHE! ¡Horas menguadas! ¿A donde tornar los ojos, arrasados de lágrimas, si el cielo se hallaba preñado de rencores? La leal Ciudad arde en las llamas, y sordos los crueles cielos, invierten hacia la tierra, bajo el ímpetu de la tempestad, las llamas que se levantan de la inmensa hoguera.

Las densas nieblas, surgiendo del mar, escalan los cielos, impulsadas por el retemblar de los truenos; ruje la tempestad, y al estallar herida por el rayo, del horno en que se abrasa el firmamento, precipitase la lluvia sobre la tierra, roja y encendida, como si cayeran torrentes de sangre y de fuego.

¡Fuego y roja sangre! ¡Abominación y espanto! Detonaciones, lamentos, la muerte por do quier; el resplandor del rayo, las vidas y las viviendas pasto de las llamas. Y quedo y silencioso, un reguero de sangre baja hacia el mar, creciendo en el montón de cadáveres, o deteniéndose ante el incendio que ataja su curso.

¡Enemigos cielo y tierra....! Los que procedentes de extrañas naciones los creíamos hermanos, eran enemigos también. ¿A donde volver y alzar los ojos? Sin tierra, sin hogar, sin auxilio, ¿a donde acude el corazón doliente? En donde refugiarse? ¡Morir, herido por el hierro o por el plomo, era el mejor recurso!

Manadas de hombres ebrios, en infame regocijo corren a porfía de casa en casa, sedientos de oro y de híbrico deleite, después de atravesar con el hierro al que con ellos se encara, padre, hijo o esposo, que mueren sintiendo a la vez el trance de la agonía y el triste grito de las que les llaman.

La ancianidad, a pesar de hallarse al borde del sepulcro, no es respetada; los enfermos son asesinados en sus lechos; el tierno niño ocúltase en el pecho de su madre; el hierro atraviesa el seno de ambos, y la madre recibe al morir afrentosa injuria.

¡Vergüenza y mortandad...! ¿pero a donde me encamino? No, paisanos míos; no quiero nublar vuestro pensamiento. Quiero recordar con veneración aquella horrible noche de nuestros abuelos, poniendoos ante los ojos su historia y sus virtudes, su desprecio a la muerte y su resplandeciente aureola, para que les tengamos siempre presentes.

Vosotros, antepasados nuestros, que dejasteis la tierra a la manera de aquellos bravos Numantinos, subisteis al alto Cielo. El Señor os dió su recompensa,sí, abrasadas cenizas, alcanzasteis la gloria inmortal después de pasar como mártires por medio de la inmensa pira en que ardió San Sebastián.

(SERAFIN BAROJA) (EUSKAL ERRIA, 1880)

EL SITIO DE 1813 - LOS TRABAJOS DE ATAQUE Y DE LA DEFENSA EN EL PRIMER PERIODO DE SITIO - Las primeras operaciones

LAS PRIMERAS OPERACIONES. A las ocho de la noche del 29, los batallones guipuzcoanos mandados por el Coronel Ugartemendia atacaron el Convento de San Bartolomé, después de mantener un vivo fuego, el batallón que lo defendía lo evacud y se retiraba hacia la ciudad, abandonando a las Compañias de Ingenieros que trabajaban en 61 y que se vieron obligadas a retirarse tambien; el General repard falta obligando al mismo batallón a recuperarlo, lo que efectud con esсаsas pérdidas. (1) 1a Continud el fuego durente la noche, estableciendo los sitiadores un puesto en la revuelta de la carretera de Hernani, no lejos de las cortaderas. Al dia siguiente, 30 de Junio, desplegaron en frentes más extensos tanto en la crilla dercha del rio, como en la izquierda estableciendo algunas fuerzas en Igueldo. En el convento del Antiguo emplazaron dos piezas de campaña que hostilizaron sin resultado a las embarcaciones fondeadas en el puerto. Los sitiados se mantuvieron en San Bartolomé, ocupando las casas inmediatas al Convento y continuando los trabajos del reducto del Cementerio. En la Plaza proseguian activamente los trabajos de continuación de abrigos y empalizadas, asi como los de traveses de la cortina del frente de tierra que eran lentos y penosos por la necesidad de llevar las ierra desde el foso hasta el alto del adarve.

DIAS 1 y 2 El día primero de Junio empesaron las troрав еврайolas algunos trabajos en las laderas que hawen frente al Convento de DE JULIO. San Bartolomé, aspillerando los muros y cercados y acercando sus puestos a los de los sitáados, en la noche del 1 al 2 ве iniciaron algunos trabajos en el Vhofe, esperando una comun1- cación desde el Convento de San Francisco hasta el estribo del puente quemado de Santa Catalina, donde se situaron algunos tiradores, para hostilizar a los sitiados que aun estaban ocupados en retirar materiales y efectos del barrio de Santa Catalina; el fuego de la Plaza obligó a abandonar aquellos trabajos. Por una orden que fué atribuida a Jordán (2) el puerto de Guetaria fué evacuado, y su guarnición compuesta de 250 cazadores de montañay destacamento del 1192 Regimiento de Linea, entraron por mar en San Sebastián. En ese mismo día 1º se apoderaron los españoles del puerto de Pasajes, haciendo prisionera a su guarnición constituida por un destacamento de 120 hombres. La posición de este puerto tan bueno y seguro, era de gran importancia para los aliados, pues se aseguraban las inmediatas comunicaciones maritimas por donde podian llegar todos los medios de Sitio y formar depositos en la misma frontera. Los trabajos de defensa en San Bartolomé siguieron su curso, pero la obra del reducto avanzaba lentamente por la lluvia, y por el fuego de lo8 sitiadores y por la repugnancia de la tropa a reconocer aquel fango en que apa- recian restos humanos. En la Plaza continuaron los trabajos, tanto en las fortificaciones del recinto como en el Castillo, y no bastando para elloslas fuerzas de Ingenieros, se les añadieron 350 hombres de Infanteria. En estos dias empezaron a concentrarse en Hernani parte de las fuerzas inglesas, que habian de emprender el Sitio, a la sazón ya resuelto por Lord Wellington.

DIA 3.  La fragata inglesa "Surveillante" de Sir George Collier, recaló ante la Plaza limitándose a observarla, pues aun no podía tener Sir Collier noticias de los proyectos de Lord Wellington.

El General Rey, que no tenia noticia alguna del exterior, resolvić hacer una salida para reconocer las posiciones y fuerza del enemigo; a ese fin organizó tres columnas que emprendieron la operación a las 9 de la noche La columna de la derecha, de 200 cazadores de montaña y algunos zараdores, a las órdenes del Jefe del Batallón Lupé, debia marchar por la Concha hacia el Convento del Antiguo, y atacarlo aprisionando su guarnición У retirando a la Plaza todo el material, de que podian apoderarse. La columna del centro, mandada por el Jefe del Batallőn, de Sally compuesta de 300 hombres del 22º y de destacamentos de Ingenieros, debia avanzar por le carretera de Hernani y desplegar hacia Ayete, esperando para atacar, el avance de la columna de la izquierda, que estaba compuesta de 600 hombres del 62º y algunos zapadores, que a las órdenes del Jefe de Batallon Blanchard debia correerse por la orilla izquierda del Urumea y apoyar luego hacia la derecha por Morlans. para ganar la carretera de Hernani, sitiándose al flanco o retaguardia de los españoles. Esta dolumna se retrasd en el avance y por ello la operación no tuvo gran efecto, pues los puestos avanzados de los españoles se replegaron dejando algunos prisioneros, y ante la concentración de las tropas españolas tuvo que retroceder a su vez, la columna del centro. Poco después de media hoche regresaron las columnas a la Plaza conduciendo 12 prisioneros y habiendo incendiado algunos caserios.

DIAS 4, 5 у 6. No cambid en estos dias la situación, continuando un vivo fuego en las posiciones de San Bartolomé; activaron los sitiadoree sus trabajos de atrincheramiento bajo el fuego de algunas piezas del recinto, y de una pieza de a cuatro montada en el campanario del Convento. Se presentaron ante la Plaza una corbeta y un brick que formaban parte de las fuerzas navales de Sir G. Collier; la "Surveillante" entré en Pasajes el dia 5 desembarcando dos cañones cortos de 24, del matrial de a bordo, y 30 barriles de pólvora; el resro de la escuadrilla con algunos transportes quedaba en ese dia a la altura de Guetaria. El armamento de fuerzas navales no fué obstáculo para que los sitiados pudieran burlar el bloqueo, enviando noticias y evacuando heridos sobre San Juan de Luz y recibiendo los convoyes allí preparados por el Capitáń de fragata Depogé. En la noche del 6 entrd en la Plaza, uno conduciendo destacamentos del 429 Regimiento, y viveres on cantidad considerable.

DIA 7. Las tropas españolas que ocupaban las posiciones de San Bartolomé fueron relevadas por el 2º de Linea y el 1 Ligerosde la K. G. L. (1) mandados por el Coronel Halkett, con ellos desplegaron fuerzas de la artilleria portuguesa emplazando una bateria de 5 cañones de 9 y y dos obuses de: 6 pulgadas en la inmediación del camino de Lazcano (Bat no 1 del plano). Estas fuerzas tiraron con bala roja sobre el Convento hasta las cinco de la tarde, sin resultado eficaz; el fuego de la pieza de a 4 instalada en el Convento, produjo 6 bajas a la artilleria portuguesа.

DIA 8. Como desde la posición ocupada por la bateria nºl del plano no se obtuvieron grandes resultados, el día 8 se emplearon 2 cañones de 9 y un obus de 6 pulgadas, a la derecha de la bateria enterior, (Bata nº 2) enfilando la fachada oeste del Conevnto; sus tiros causaron algunos daños pero no se logró producir demoliciones ni incendios ni con esta- batería ni con la nº 1. La concentración de las tropas destinadas al Sitio estaba casi terminada; y el tren de artilleria estaba próximo a llegar a Pasajes, y el día 9 se hisoncargo de la dirección del Sotio el General Sir T. Graham.